
En Irlanda encontrarán muchas ocasiones para hacer buenas compras, en particular la artesanía local es de alta calidad. No es difícil encontrar en cada condado del País manufacturas artesanales.
Numerosos son en efecto los productos dignos de nota: se va de los preciosos cristales de Waterford, que es posible admirar en la antigua cristalería fundada en el 1783 en la homónima ciudad, a los calientes jerseyes de lana de las islas Aran, cuyos dibujos variaban de familia a familia para reconocer los cuerpos de los marineros en caso de naufragio, al tradicional tweed del Donegal, con que son confeccionados pintados sombreros, bufandas y corbatas.
Además podrán encontrar bonitos encajes y linos preciosos, sin descuidar las delicadas porcelanas blancas y terracotas, entre las que unas deliciosas teteras de colección.
Del punto de vista enogastronómico, no falten de comprar el exquisito salmón ahumado, el delicioso queso irlandés y un par de botellas de whyskey.
